Ir al contenido principal

Esta noche es para bailar

Mira cómo sus pies te adornan,
acércate, la pista es sólo suya.
Ahí estás bailando solo,
esperando sentir sus manos en tu espalda.
“Tú, acaba con ese licor
y embriágalo con tus movimientos”:
quiere que caigas sobre él,
que bailen este fuerte ritmo,
que se bañen por la música.
¡Te das cuenta de los que los une!
No son tú y ella bailando,
es el tambor el que los mueve
los conecta;
el humo es donde se proyectan sus pasos.
La música nunca parará,
bailen más lento ahora,
sentirás su corazón descansando
y su mirada pedirte caricias.

-Tú sabes que el baile es como la poesía,
cada paso es un verso,
la rima está en el sincronismo,
la lírica en los movimientos.
Como amo la poesía, amo la danza:
es mi historia llegando al público,
es el arte en silencio,
dibujar letras en la tierra,
es hacer un cuento bajo tus pies.


¿Sientes el baile?,
¿sientes las palabras?
Escucha y déjate llevar de la sinfonía
que han creado.
Ustedes son la música:
ella el saxofón y tú el timbal
que vibra con cada respiración suya.
¡Y qué bien suenan!

-Yo también podría bailar toda la noche,
Pero ya no quiero solo.
“Ven, enséñame tus pasos,
Rompamos la noche bailando.
Vamos a convertir esta pista en un libro:
Tú tienes la historia y
yo la escribo sobre tu cuerpo
con la ayuda de estas notas…
si re fa sol do la mi do mi
do fa la re re sol si si la
sol fa mi re do la do…

Ya sabes,
cada nota es una palabra,
cada danza es un cuento.
No dejemos de bailar”

Comentarios

| A+N+D+O+R+E+S+U | ha dicho que…
Quise escribir este cuento en versos, luego de una noche en que soñé despierto que mucho bailaba
Julia Hernández ha dicho que…
Y te ha quedado de maravilla. Bien por ese sueño. Abrazos!
Anónimo ha dicho que…
Qué hermosa danza de versos y con lo que me encanta bailar, con gusto te cedería una y mil piezas.

Te cuento que hace un tiempo, hice un poema precisamente del mismo tema, de título "Bailemos", ojala lo puedas leer y te guste.

Abrazos!!!
| A+N+D+O+R+E+S+U | ha dicho que…
Claro, me gustaría mucho... Dime cómo puedo leerlo y, seguro, lo disfrutaré.

Un abrazo!
Sandra Gutiérrez Alvez ha dicho que…
hace tanto tiempo que no te leía, gracias por tu visita a mi blog, siempre es un placer llegar hasta aquí...
un saludo :)

Entradas populares de este blog

DEJO MI CIUDAD

Dejo mi ciudad en una tarde rosa, los edificios viejos y violetas, las nubes entre amarillas y rojas, el cielo que es azul en el horizonte y oscuro sobre las montañas. Ah, calentamiento global ¡Qué bien se ve y qué mal hace! Extrañaré esta grande ciudad, sus tres cielos y su frío, la noche opaca e impenetrable con contadas estrellas, los vientos que desgarran los árboles y arrullan, con las hojas, los insectos. Extrañaré las calles limpias y los andenes altos. Cambio el amanecer tardío por un atardecer a las 7 pm con leche y estrellas en el cielo, con las olas bañando la arena y la marea dándome cafeína; cambio kilómetros de cotidiano caminar por el sudor de unos metros cuesta arriba; cambio la rutina sedentaria por cortos paseos en fiestas carnavales, comparsas, con la compañía de una mujer y el calor entre la brisa y el agua, desde el mar hasta las nieves. Dejo mi ciudad, pero no tardo. volveré pues me gusta la frialdad la congestión, la polución, la luz artificial, las chaquetas y c...

Sueño arte

Si un sueño existe, también existe la forma de convertirlo en realidad. Pues, ¿en qué lugar hay una vida sin muerte? Pero si sólo es una imagén que crean nuestras mentes entonces podemos técnicamente hacer del sueño un arte. Una vez más, obtengo pistas que somos arte de un perfecto, sensible y muy dotado artista que naturalmente escribe un texto constituyente de las ideas y líneas donde nos movemos. Los sueños son arte dentro una obra que cobra vida y niega el destino que fluye el arte. Los sueños son reales, pues son arte y el arte está en la realidad...
CARTA AL FUTURO De no ser por esto, ya me habría suicidado. Hace muchos años que la idea de una muerte temprana llegó a mi cabeza. Morir joven y hacer parte de ese selecto club de los Veintisiete. Ser recordado casi eternamente como un osado y loco joven que escribió lo suficiente, que amó lo suficiente, que estudió lo suficiente, que escaló lo suficiente, que trabajó lo suficiente, que viajó lo suficiente y que vivió lo suficiente. En las ocasiones anteriores siempre hubo algo que me detenía y me motivaba a seguir intentándolo y vivir. Terminar una carrera, conseguir un trabajo, conocer el amor de la vida, empezar practicar otra actividad, viajar. Toda una vida organizada y estructurada, una rutina a mediano plazo, a final de cuentas. Y, ciertamente, hice todo aquello, y lo hice bien. Terminé una carrera y una maestría. Practiqué muchos deportes, gané competencias e hice marcas personales en varios deportes. Conocí las montañas, la velocidad y la adrenalina y eso me hizo sentir v...