Hola a todos, gratos lectores. Ya que han pasado a ver lo que hago, agradezco que no se sometan a la inclemencia del tiempo y miren un poco más de lo primero que observen; los invito a que vean y comenten (si quieren y les gusta opinar) no sólo el o los primeros textos: al final de la página y en los principios de este blog también hay algunos buenos escritos.


7 de julio de 2016

Amor y rosas

Cuando se es feliz
no se vive el tiempo
y los años son horas
más breves que el silencio.
Cuando estoy aquí,
las penas no las siento
y tus brazos me separan
del trabajo, de mis libros
y de ese mundo enajenado
en que sueño y pienso.
Mirar tu sonrisa que enamora
y acariciarte toda
es la contrapartida de mis penas.
Pensar en tu suave piel morena
es traer la alegría hasta mi alcoba
es superar el tiempo de la espera...
mi soledad perturbadora.

Es vivir de nuevo...
como si el amor corriera por mis venas.
Es olvidar el frío del invierno,
la tarde larga de tristeza,
las noches interminables en soledad
que me hace vivir en mi propio infierno...
el tiempo lento y arrastrado
que demora tu regreso...
que me pone a soñar todas las cosas
con el único fin de que otra vez
pueda pasar mis horas a tu lado,
pueda besarte, abrazarte...
y darte rosas.

1 comentario:

Paula Olivieri dijo...

hermosos versos de amor y es muy cierto lo de la velocidad con la que corren las horas cuando se está con una persona especial. No se puede medir con la misma vara el tiempo que se pasa en compañía y el que se pasa en soledad, son como universos paralelos. Me gustó el poema.