Hola a todos, gratos lectores. Ya que han pasado a ver lo que hago, agradezco que no se sometan a la inclemencia del tiempo y miren un poco más de lo primero que observen; los invito a que vean y comenten (si quieren y les gusta opinar) no sólo el o los primeros textos: al final de la página y en los principios de este blog también hay algunos buenos escritos.


3 de enero de 2009

Desaliento


Llega la noche, se acuesta y no pasa nada,
piensa. No, no piensa; se duerme sin nada.
Intenta soñar y no consigue nada.
Quién lo viera en sus inmedibles noches,
pensaría que bajo las sábanas no hay nada.

Pero hasta ahora comienza; aún no termina.
Se despierta en las mañanas y su letargo aún no termina.
¡Cuánto quisiera seguir descansando!, pero su día aún no termina
Hasta ahora comienza, y no sabe si llegue la noche.
Está pensando, siempre lo hace; aún no termina.

Y cuando por fin se despierta, está cansado.
Ayer fue un día duro, como todos. Por eso está cansado
y piensa en su trabajo, como todos los días. ¡Está cansado!
La misma rutina se repite día tras día, noche tras noche
hasta el final de sus días y quizás acabe cansado.

Llega la noche, se acuesta y está solo,
desea. Sí, desea; no quiere estar solo.
Imagina compañía; abre sus ojos y está solo.
¿Qué gracia tiene estar en soledad todas las noches?
No quisiera despertar, pero sabe qué mañana estará solo

Se levanta y odia al mundo, lo quiere mandar a la mierda,
es tan fácil… ¿pero alguien lo siente? ¡Vaya mierda!
Piensa que deba estar agradecido, está vivo gracias a tanta mierda
que recibe por doquier. Llega de nuevo la noche
y esa nada que aún no termina lo tiene tan cansado, tan solo.

Esta vez no va a dormir, despierto irá soñando
y soñando pasará la noche. Sigue soñando.
La soledad y el cansancio desaparecen si está soñando.
Por fin, no quisiera que muriera la noche
pero tendrá que despertar, está soñando.

Imaginar, soñar, pensar lo hacen tan libre
que jamás quisiera dejar de hacerlo. Quiere ser libre
pero no puede… éste es un mundo donde la resignación es ley, nadie es libre.
Si naciera un mundo de fantasías… pero es imposible, como impedir la noche
Así que se resigna y abandona la idea de ser libre.

Ha abandonado todo, la nada ahora es eterna;
por fin ha terminado, descansa en manera eterna.
Pero es la misma mierda, la soledad es eterna.
Por lo menos aquí no pasa el tiempo, no hay noche
y se puede ser libre… aquella pesadilla fue eterna

4 comentarios:

mafe dijo...

siempre tan profundo....
te quiero muchot

•Oblivion• dijo...

y pienso que nada es eterno
y que usted es un marica eterno
jajaja buena métrica!

Me gustó de una forma exagerada
como se condensan los adjetivos
y las ideas en la ultima estrofa.

Buen viento y buena mar Javier!

P!P3 dijo...

grosero

Anónimo dijo...

El personaje parece habitar un mundo de fantasmas que lo llevan de vuelta al temor del rechazo y la soledad de la realidad que habita. Y en esa instancia, sus sueños de libertad, plenitud y felicidad - ya sean mientras está dormido o despierto- parecen poderse alcanzar en un espacio y tiempo de lógica desconocido que llega con la muerte y la bella promesa de algún tipo de complemento.

Tal vez su temor es que no vean nada o que no lo quieran ver; que vean a alguien que no es o que no quiere seguir siendo. Pero ¿cómo cambiar cuando uno mismo no se deja? Es ese querer y no poder lo que genera una impotencia tal que nos hace buscar a alguien que nos quiera y acepte como somos o que, gradualmente, nos enseñe a ser otros.

Entonces, lo terrible no es llegar a morir eventualmente sino morir en vida sumidos o consumidos por el frío de la soledad, la rutina y el temor e impedidos de conocer y/o disfrutar de la compañía y el amor.

Gran escrito !!!!