Hola a todos, gratos lectores. Ya que han pasado a ver lo que hago, agradezco que no se sometan a la inclemencia del tiempo y miren un poco más de lo primero que observen; los invito a que vean y comenten (si quieren y les gusta opinar) no sólo el o los primeros textos: al final de la página y en los principios de este blog también hay algunos buenos escritos.


16 de mayo de 2013

Hace falta un beso



-¿No te hace falta un beso a veces?
-Sí, claro… Sobre todo cuando estoy aquí encerrado.
-¿Dónde?
-Entre mis pensamientos y entre la distancia entre tú y yo.
-¿Por qué te encierras?
-Porque estoy solo.
-¿Solo?
-Solo y contigo. Estás en el fondo de todas mis acciones, de todos mis días.
-¿En el fondo?
-Sí, en el fondo, en el color que le da vida a todo lo que está encima.
-¿Cómo un dibujo?
-Como las líneas de un dibujo, sin ellas no habría un mundo para ver.
-¿No te hace falta ver más?
-He visto mucho, quiero ver más, claro. Quiero verlo con tu verde en el fondo.
-¿Mi verde?
-El verde de tus ojos, el verde de la ilusión, el verde de los viajes, el verde del licor, el verde de tu piel…
-¿No te hace falta un beso?
-No, si acaricio tu piel. No, si tengo tu recuerdo. No, si es tu voz la que me mueve. No, si estás mirándome.
-¿No te hace falta una beso?
-Sí, claro. Sobre todo cuando estoy solo.
-¿Lo estás?
-Tú estás conmigo. Lo sé. En tu mente hay besos en cada esquina, hay sueños cada amanecer, hay un recuerdo siempre y está mi voz que siempre te escribe.
-¿Y si siempre estoy contigo?
-Si estás conmigo, me hace falta un beso… Me hace falta sentir que estás conmigo.

-¡Bésame! –Le dijo acercándolo con su dedo índice, haciéndole una sensual provocación hacia su boca.


16 - V - 13

7 de mayo de 2013

No te dejo ir sin mi amor



Como no saldré mañana del valle
si no es atravesando la sierra,
no saldré de tu corazón sin la tierra
que me cubra el alma y me calle.

Como no esconderé mis palabras de ti
si no hasta escuchar “Sí” de tu boca,
hasta que un beso tuyo llegue a mi boca
no esconderé el brillo de mis ojos por ti.

Como no podré evitar de ti enamorarme
si no hasta descansar en tus brazos,
hasta que no tengas más camino que mis trazos
no podré evitar en a enamorarte entregarme.

Como no dejaré de subir las piedras
si no hasta caer hacia el vacío,
no dejaré de escribir en tu piel letras
que no se borrarán con el eterno frío.

«Como no dejaré la poesía,
si no es por más que amor,
a ti también, mi alegría,
no te dejo ir sin mi amor.»