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Confesión

Hablarte es, para mí, cambiar tu día con mi voz; guardar el tiempo en lo más íntimo de tu memoria, clavar la luz de tus ojos día a día en mi corazón, escuchar de tus labios brotar la poesía. No tiene precio, pero sería muy feliz mi alma, si además, consiguiera tener algo más de ti, si pudiera, la cobardía, ahogar en la mar y anunciar que no hay nada me haga más feliz. Pido al cielo que permanezca en tus mejillas, que la noche cace para ti la luna nueva, y en el invierno frío pueda yo abrigarte. Podría con un día de verano compararte, con la alborada más cálida y más bendita. Pero eres única, eres un sueño y eres real.

Soledad

¡Ay! Soledad, siempre serás mía El vacío ha vuelto a mi vida, y mis recuerdos son todos de ti, Soledad, siempre serás para mí. Conocí la felicidad, al menos, pero la tristeza es más larga. Y pido, todas las noches, al cielo que me mate o vuelva a verla. Diré a la gente sobre la alegría, sobre el amor, la belleza y los sueños. Mas no podré olvidar que un día todo existió, pero regresó la nada. Tal vez sea la última noche; o en maldición, tal vez no lo sea. pero hoy o cuando sea el fin, moriré contigo a mi lado, soledad.
... Y sé que las historias, que son parte de mí como piel que se deshace en las paginas y como sangre que queda en cada personaje, volverán a mí, como debe ser: las historias van al escritor que ellas escogen para ser contadas. Y justamente ha venido una historia a mí y espero tener el tiempo para contarla...

Memoria tres meses después

¿Por qué, repentinamente, siento que no soy yo el que está dentro de mí? Desde que te fuiste me siento esclavo de alguien que no reconozco, mi cuerpo es la cárcel de deseos y tentaciones que no encuentran sentimientos. Desde hace un tiempo, cuando prefería morir, los días no tienen gracia, no hay complicidad, no hay placer, no hay felicidad, murió una parte muy importante de mí y ahora ando por la vida incompleto, medio muerto, medio inerte, actuando por intuición, a veces por instinto, pero no por emoción ni por amor. Todo lo que conocía hasta ti se ha borrado: el mundo es diferente ahora para mí y he tenido que empezar a ver cosas realmente nuevas, he tenido que empezar a pensar diferente, a tener otros gustos, otros pensamientos, otras ilusiones. Nada que ver conmigo, con lo que siempre he sido. Pero, es cambiar de rumbo o seguir atado a un yo que ya no tiene salida, que se quedo encerrado en tus sueños y que sin ti, es mejor que desaparezca. En el fondo, siempre habrá un mismo yo,...

Oratoria sobre besos

Para mí los besos son como flores naciendo en mi rostro. El olor de sus labios me hacen sentir en un jardín, la suavidad con que me besa me da tranquilidad y cuando encuentro su lengua entre mis sonrisas es el cielo el que veo ante mí. No hay nada más excitante para mí que bailar salsa con su boca. Sólo de verla hablar, ver sus labios moviéndose, brillando, llamándome, sus dientes limpiando las risas, mi cuerpo me empuja a tocarla, a acariciar sus mejillas, a sentir su cabello entre mis dedos y besarla lentamente, dejando en cada segundo una parte de mí para que después me recuerde cada vez que me sienta en su boca. Los besos son sentimientos conectados o deseos insatisfechos. De ambos besos he probado y ambos tienen atractivos sabores que quisiera repetir. Mas sólo unos besos logran cautivarme y encerrarme en un círculo de adicción: los besos calmados y apasionantes, que tardan minutos para empezar y que en un segundo se vislumbran, se acercan detenidamente y, luego de una mirada...

Un deseo en la sabana

A través de una ventana, mi cara, el sol acarició y el brillo de la sabana tu suave piel me recordó. El calor de los helechos me trajo tu primer beso. No veo la hora de volver a ver tu cuerpo en mi pecho. Desde que te vi, un deseo eres hecho realidad y en lo grande del valle, siento que puedo caminar con vos.

Luna brumosa de hoy

Hoy vi la luna y algunas de las pocas estrellas visibles en el contaminado e iluminado cielo de Bogotá. Levantar la cabeza y perder mi ubicación terrestre observando las constelaciones en la noche y las formas oscuras de las nubes, es una actividad que me apasiona desde hace mucho tiempo. La luna se veía como pocas veces puede verse aquí: amarilla, brillante aunque brumosa y creciente; salía por encima de las sombrías montañas de los cerros nororientales de la ciudad y el cielo alcanza a pintarse de oro. Así es que vi esta luna esta noche y recordé unas letras escritas en un pequeño tozo de papel, muy adecuadas para esta noche. Quien las escribió era alguien demasiado importante para mí. Luz de luna. Envuelta en espesa bruma. ¿La recuerdas? ¿Te es familiar? Sé que sí. Es la misma luz de tus ojos, la misma bruma de evasiones cuando no debo escrudiñar en tu alma... Y aún así lo hago. Es por lo que vivo ahora: encontrar el final de ese firmamento oscuro en el que puedo descubri...