"[...]Conocí a una chica. Aún recuerdo su silueta, encabezada por su suave cabello delgado y delicado, cubriendo sus ojos oscuros y brillantes como si la tierra encontrará en ellos un refugio donde crecer antes de que los malvados pies acaben su luminosa vida. Como extraño su mirada alegre y confusa, su confianza tierna, su locura graciosa, su ridiculez encantadora, sus deseos no dichos que mi mente alcanzó a vislumbrar. Ese corto paseo por Rosario fue tan bonito que ahora me quemo el cerebro buscando la manera de romper las leyes físicas para poder volver a ese tiempo. Como fuimos a partir sin cruzarnos una última palabra; ¿Cómo no le dije aún más? ¿Cómo no le pedí más? Tan sólo han pasado unos pocos días, pero no consigo olvidarla. Ya hice cuánto pude para intentar reencontrarla, pero mis intentos fueron fallidos. Ahora con nostalgia, con la tristeza que me deja su ausencia, lloro en mi interior. No puedo creer que tanta inteligencia, tanta viveza, tanto poder me sirvan de nad...