Hola a todos, gratos lectores. Ya que han pasado a ver lo que hago, agradezco que no se sometan a la inclemencia del tiempo y miren un poco más de lo primero que observen; los invito a que vean y comenten (si quieren y les gusta opinar) no sólo el o los primeros textos: al final de la página y en los principios de este blog también hay algunos buenos escritos.


24 de febrero de 2011

Melancolía


Cuando se extraña el mar,
se escapa el alma; hay soledad.
No se pueden parar las olas,
como no se puede tener lo perdido.
La arena que penetra la piel
son recuerdos de la espuma que otrora
abrazaba tu cuerpo interminablemente,
tal como la felicidad del jardín.

Naufrago en un cayo, de noche;
presiento que el mar es maldito.
Extraño mi hogar, el café,
las flores en la cama, la música.
Este viento frío que me golpea,
las ondas monstruosas en la oscuridad,
las notas tenebrosas del silencio,
agobian mi calma, están matándome.

Extraño el mar, la vista.
El mundo que tenía desapareció
con mis ojos y la melancolía.
Tengo conmigo toda esta tierra,
todo el agua, toda la luz.
Se va mi alma trás de ti,
extraña tu felicidad, tu vida.
Pero te siento aquí en frente.